El Lector - Bernhard Schlink: Sinopsis, Reseña, Frases y Más


Sinopsis


Aclamada por su erotismo en espiral y las afirmaciones morales que hace sobre el lector, esta fascinante novela es una historia de amor y secretos, horror y compasión, que se desarrolla contra el paisaje embrujado de la Alemania de posguerra.


Cuando se enferma de camino a casa desde la escuela, Michael Berg, de quince años, es rescatado por Hanna, una mujer que le dobla la edad. Con el tiempo, ella se convierte en su amante, luego desaparece inexplicablemente. La próxima vez que Michael la ve, es un joven estudiante de derecho y ella está siendo juzgada por un crimen espantoso. Mientras la ve negarse a defender su inocencia, Michael gradualmente se da cuenta de que Hanna puede estar guardando un secreto que considera más vergonzoso que un asesinato.

Reseña


Empezare diciendo que me costó un poco verlo como una historia de amor, porque en un principio Michael tiene quince años, hecho que al iniciar el libro me generaba mucho ruido. Sin embargo, cuanto más avanzaba la lectura se me hizo más fácil no tenerlo tan presente. Siendo sincero, por más fantasioso que les parezca a muchos tener una relación con alguien mayor, a los quince años sería considerado abuso. Por otro lado, entiendo que es una experiencia que tuvo el autor —Si, es autobiográfico— y que quiso compartirnos con algo de ficción.


Más allá de una relación escandalosa sentí que era una novela triste, escrita a través del dolor y el despecho. Nos muestra como una relación que inicia como resultado del deseo y la pasión desenfrenada se convierte en algo más profundo, más íntimo y que sin dudas deja una huella en la vida de Michael. Él nunca volvió a ser el mismo, parece mentira como las personas que amamos logran quedarse dentro de nuestra alma y recuerdos, aun cuando nos causan daño. Siento también que la relación fue una especie de escape para ambos, tanto que por momentos se olvidaban del resto.


Pasa el tiempo y Michael crece, al igual que él la historia cambia, se hace más profunda, más seria. La novela está ambientada en la Alemania de la postguerra, pero es hasta este punto que empieza a notarse. Se relatan hechos muy duros que afectan no solo a personas que vivieron directamente el holocausto, sino además a sus familiares. En esta segunda parte Hanna es acusada de crímenes atroces y me sorprendió demasiado como algunas carencias la llevaron a tomar las peores decisiones y como la vergüenza de confesar algo la lleva a aceptar cosas peores.


En fin, es un libro increíble, de lectura rápida y forma sencilla, con capítulos muy cortos y con un poco de historia. Tal vez fue la curiosidad de leer sobre una pareja poco convencional lo que me atrajo en un principio, pero sin dudas, me llevo mucho más al terminar esta novela.


Personaje Favorito

Michael Berg

Esta novela se centra bastante en Michael y Hanna, así que solo uno de ellos poda ser mi favorito esta vez. Él se ganó mi corazón al leerle cada vez que ella se lo pidió. Me gustó mucho su cambio a través del tiempo, el mismo cambio no es tan presente en ella porque ya era adulta al inicio de la historia. No sé si tomo la decisión correcta al guardar el secreto de Hanna, pero aprecio que lo haya respetado. 

 

Frases


Sé que me pareció hermosa. Pero no consigo evocar su hermosura.

Pienso, llego a una conclusión, la conclusión cristaliza en una decisión, y entonces me doy cuenta de que la acción es algo aparte, algo que puede seguir a la decisión, pero no necesariamente.

Toda generación tiene el deber de rechazar lo que sus padres esperan de ella.

A veces un final doloroso hace que el recuerdo traicione la felicidad pasada. A lo mejor es que la única felicidad verdadera es la que dura siempre.

¿Por qué? ¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que ocultaba verdades amargas?

Esa tristeza, ¿no será la tristeza pura? ¿Es eso lo que nos sobreviene cuando, al mirar atrás, los recuerdos hermosos se nos vuelven quebradizos, al ver que aquella felicidad no se alimentaba sólo de la situación del momento, sino de una promesa que no se cumplió?

Cuando nos abrimos,
tú a mí y yo a ti,
cuando nos sumergimos,
tú en mí y yo en ti,
cuando nos olvidamos,
tú en mí y yo en ti.
sólo entonces
yo soy yo
y tú eres tú.

No olvidé a Hanna, desde luego, pero en algún momento su recuerdo dejó de acompañarme a todas partes. Quedó atrás, como queda atrás una ciudad cuando el tren sigue su marcha. Está allí, en algún lugar a nuestra espalda, y si hace falta puede uno coger otro tren e ir a asegurarse de que la ciudad todavía sigue allí. Pero ¿para qué hacer tal cosa?

Pero el que huye no sólo se marcha de un lugar, sino que llega a otro.

Participaba en aquellas discusiones con toda su erudición y al mismo tiempo con la distancia de alguien que ya no cree en la erudición como instrumento para resolver los problemas.

Luchaba siempre, y había luchado siempre, no para mostrar a los demás de lo que era capaz, sino para ocultarles de qué no era capaz. Una vida cuyos avances eran enérgicas retiradas y cuyas victorias eran derrotas encubiertas.

¿Ustedes hubieran aceptado una condena solo para no revelar su analfabetismo? —Es lo que hace Hanna— Sé que la historia se desarrolla en otra época, pero me cuesta mucho y me parece muy triste pensar que ella estaba tan avergonzada.



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