Sinopsis
Cada mañana, A despierta en el cuerpo y la vida de una persona diferente. Nunca hay aviso previo de dónde ocurrirá o quién será el elegido. Pero A ya se ha hecho a la idea de ello, incluso tiene una serie de normas que sigue para vivir: nunca involucrarse. Pasar desapercibido. No interferir. Todo está bien hasta la mañana en la que A se despierta en el cuerpo de Justin y conoce a la novia de este, Rihannon. A partir de ese momento, las normas a través de las cuales se ha guiado siempre dejan de tener sentido. Porque, finalmente, A ha encontrado a alguien con quien de verdad quiere estar... un día, y otro, y el día de después.
Reseña
Personaje Favorito
A
A es como aire fresco en lo que a personajes se refiere. El hecho de vivir, en cierta forma, muchas vidas a la vez le ha hecho una persona muy compresiva y empática. Me encanta la forma en que su esencia se mantiene todo el tiempo. Me gustan sus buenos sentimientos y por sobretodo, como siempre piensa en los demás.
A
Frases
Estoy descubriendo que una vida no es real a menos que alguien más sepa que existe. Y quiero que mi vida sea real.
Nunca me he enamorado de un género, sino de un individuo. Sé que a la gente le cuesta entenderlo, pero no sé por qué, cuando es tan obvio.
Es como si, cuando quieres a alguien, ese alguien se convirtiese en tu razón para vivir.
Me llama la atención el cartel de una de las personas que protesta: «La homosexualidad es obra del diablo». Una vez más, vuelvo a pensar en que la gente usa al diablo para justificar todas esas cosas que teme. La causa y el efecto es lo que importa. El diablo no obliga a nadie a hacer nada. Sencillamente, la gente hace cosas y, después, culpa al diablo por ellas.
Siempre va a haber más preguntas. Cada respuesta desemboca en más preguntas.La única manera de sobrevivir es dejar algunas sin respuesta.
Esto es lo que hace el amor; hace que quieras reescribir el mundo. Hace que quieras ser capaz de elegir los personajes, dibujar el escenario y decidir el argumento. La persona a la que amas se sienta frente a ti y deseas hacer todo lo posible, lo imposible, por llegar hasta ella. Y cuando estáis solos, solos en una habitación, jugáis a que lo habéis conseguido, jugáis a que así es como serían las cosas. Es duro estar encerrado en el cuerpo de alguien que no te gusta porque, aun así, tienes que respetar su forma de ser.
Si he aprendido algo en todo este tiempo es que todos queremos que las cosas nos vayan bien. No necesitamos nada fantástico, maravilloso o extraordinario. Si las cosas van bien, somos felices. Porque, la mayoría de las veces, con que vayan bien es suficiente.
¿Cómo es el instante en el que te enamoras? ¿Cómo puede contener tal enormidad un momento tan pequeño? De pronto, entiendo por qué la gente cree en los déjà vu, por qué piensa que hemos vivido otras vidas. Y es que es imposible que los años que llevo en la Tierra puedan condensar lo que siento. Cuando te enamoras, es como si llevases siglos de experiencia a las espaldas, generaciones, y todo el tiempo lo hubieras pasado preparándote para que este preciso instante tenga lugar. En tu corazón, en tus huesos, por muy idiota que te parezca, sientes que todo lo que has hecho te llevaba a esto, que todas las flechas invisibles apuntaban hacia aquí, que el universo y el tiempo lo habían preparado todo hace mucho... y tú estás dándote cuenta justo en ese instante, estás llegando al lugar que te corresponde.
Sencillo y complicado —como la mayoría de cosas que son de verdad—. Salgo a buscarla después de la segunda clase. Y de la tercera. Y de la cuarta. Creo que he perdido el control. Quiero verla. Sencillo. Complicado.
Esto que le estoy haciendo está muy mal. Soy un monstruo. Pero tengo mis razones.
Las creencias son casi iguales en todos los casos; lo único que cambian son las historias. Todas las personas quieren creer en un poder supremo. Todas las personas quieren sentir que son parte de algo mayor. Y todas las personas quieren hacerlo en compañía de otros. Quieren que haya una fuerza que representa el bien y buscan un incentivo que haga que se sientan parte de esa fuerza. Quieren demostrar, mediante rituales en los que muestran su devoción, que creen y que son parte de un todo. Quieren tocar la enormidad.
Sería muy fácil decir que me siento invisible; pero no, me siento dolorosamente visible y completamente ignorada.
Soy como las personas que pinta Winslow Homer en sus cuadros: comparten la misma habitación que yo pero, en realidad, no están allí. Soy como uno de los peces del acuario: pienso en otro idioma y me adapto a una vida que no es mi hábitat natural. Soy las personas que van en los demás coches: cada una de ellas tiene su propia historia, pero pasan de largo tan rápidamente que es imposible que te la cuenten o que la entiendas.
David Levithan crea esta maravillosa historia de amor y de la nada la destruye. Se sintió como un golpe, sé que existe la frase de “Si amas a alguien déjalo ir”, pero esta vez no me gustó para nada. Espero haya una continuación porque la historia de A no puede quedar así. Por cierto, hay una película en base a esto que esta igual de hermosa. Se las recomiendo.

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